miércoles, 12 de marzo de 2008

III. FARMACOGNOSIA GENERAL. CONCEPTOS DE
FARMACOGNOSIA. CAMPOS DE ACCION. PLANTA
MEDICINAL. DROGA. MEDICAMENTO
El uso de las plantas medicinales se remonta a tiempos inmemoriales, desde el momento en que el hombre primitivo recurrió al mundo que lo rodeaba en busca de remedios que pudieran aliviar el sufrimiento físico y curar las enfermedades.
El conocimiento de las plantas medicinales se desarrolló junto con la evolución del progreso social y científico. El hombre primitivo, expuesto a las inclemencias del tiempo, atacado por los animales salvajes, atormentado por los insectos, encuentra necesario defender su integridad física, curar sus heridas, enfermedades, para lo cual sólo cuenta con su instinto de conservación, pero sobre todo con la observación. Basado en la experiencia y observación llegó a tener su propio conocimiento acerca de las propiedades de las plantas, distinguiendo cuáles eran beneficiosas para su salud, las útiles para su alimentación y aquellas que debía evitar por ser tóxicas o venenosas.
Todos los pueblos y todas las culturas tuvieron en mayor o menor grado conocimiento acerca de las plantas medicinales, que fueron los primeros medicamentos utilizados por el hombre. La mayoría de los medicamentos provenientes del reino vegetal que ahora usamos no fueron descubiertos por las ciencias de las sociedades modernas, cultas y refinadas, sino por métodos de tanteo practicados durante milenios por las sociedades analfabetas.
Las drogas actuales más preciadas son herencia del pasado oscuro de la prehistoria.
Los primeros documentos escritos sobre las propiedades y usos de las plantas se remontan a Egipto. Unos 2.300 años a.C. los egipcios cultivaban a orillas del Nilo el ricino, el lino y el cáñamo.
Los documentos más importantes dejados por los egipcios son los papiros. El papiro dé Ebers, escrito unos 1.550 años a.C., fue hallado en una tumba cerca de Tebas. Este papiro debe ser considerado como la más antigua farmacopea y como la principal fuente de información de la medicina. egipcia. Se guarda actualmente en la Universidad de Leipzig.
Numerosos sabios de la antigüedad contribuyeron con sus estudios y escritos al conocimiento de la historia natural.
Dentro de la historia de las plantas medicinales se destacan los nombres de Hipócrates, Aristóteles, Teofrasto, Dioscórides y Galeno, que con sus estudios hicieron un notable aporte al conocimiento de las propiedades medicinales de las plantas.
Hipócrates (460‑301 a.C.) es el llamado padre de la Medicina. Famoso es el juramento de Hipócrates. Dioscórides, médico griego que vivió en el siglo 1 a. C., escribió de Materia Médica. En ella describe varios miles de plantas de propiedades medicinales, un gran número de ellas tiene todavía importancia en la medicina actual: opio, cornezuelo de centeno, beleño.
Galeno (138‑210 d.C.) fue un médico y farmacéutico griego que vivió en Roma. Describió la preparación de fórmulas que contenían drogas vegetales y animales. Su nombre originó el término Farmacia Galénica.
De esta manera la famacognosia tuvo su origen en las civilizaciones más antiguas que utilizaban las plantas con el propósito de aliviar el sufrimiento físico y curar las enfermedades. Surgió desde la magia y el empirismo, hasta convertirse hoy día en una ciencia altamente especializada, constituyendo una disciplina importante de la educación farmacéutica.
A la farmacognosia le corresponde entregar el conocimiento de las drogas naturales, transformando al químico‑farmacéutico en el único profesional de la salud especializado en el área de los vegetales. Esto lo capacita para orientar a la gran cantidad de personas que usan medicamentos naturales. Por su preparación está capacitado para informar respecto a los componentes y uso de las plantas.
El término farmacognosia fue utilizado por primera vez por Seydler en su tesis doctoral, en el año 1815. Deriva de dos voces griegas: Pharmakon = droga, medicamento; Gnosis = conocimiento.
Literalmente la farmacognosia es el conocimiento de las drogas o medicamentos.
Para algunos autores es la aplicación simultánea de diversas disciplinas científicas con el propósito de adquirir conocimientos sobre las drogas en todos los aspectos posibles. Entre éstos están la historia, producción y comercio de las plantas medicinales productoras de drogas. También le interesan el cultivo, recolección, selección, identificación, valoración, conservación y empleo de las plantas medicinales. Todos estos aspectos, cada uno con su interés particular, permiten distinguir en la farmacognosia diferentes ramas o especialidades. (Cuadro 1).
La farmacognosia se ha definido como una ciencia aplicada que trata de las características biológicas, bioquímicas y económicas de las drogas naturales y sus constituyentes. Es, por lo tanto, el estudio de las drogas crudas, de origen vegetal y animal como también de sus derivados.
Entendemos por productos con valor económico las plantas utilizadas en la elaboración de bebidas (té, café, yerba mate), las especies aromáticas vegetales que por su contenido en esencia son empleadas en el área de la cosmética y farmacia, como también en el campo culinario con el nombre de especias: clavo de olor, canela, pimienta, nuez moscada.
En el Cuadro 2 podemos apreciar cuáles son los campos de competencia de 1 a farmacognosia.
El objetivo principal de la farmacognosia es el estudio de las plantas medicinales para proporcionar a la terapéutica, materias primas vegetales.